¿Qué es el VCI?
¿QUÉ ES EL VCI?
¿Cómo se produce la corrosión?
La oxidación o corrosión ocurre cuando un material pierde electrones debido a su interacción con el entorno.
En el caso de los metales ferrosos, esta pérdida de electrones se produce al entrar en contacto con el oxígeno presente en el aire o en el agua. Este proceso electroquímico da lugar a la formación de óxidos, deteriorando la superficie del metal y afectando su estructura e integridad.
¿Por qué es un problema la oxidación?
La oxidación no es solo una cuestión estética; representa un impacto significativo en los costos operativos y la eficiencia de las empresas.
Reclamaciones
Afecta a la satisfacción y confianza del cliente.
Devoluciones
Los productos afectados deben ser reemplazados, lo que genera pérdidas económicas.
Paralización de la Producción
La oxidación puede detener líneas de fabricación debido a piezas inutilizables.
Procesos Repetitivos
Es necesario realizar tareas adicionales como lavados, tratamientos superficiales y otras correcciones para
solucionar el daño.
Problemas de Calidad
La calidad compromete la integridad del producto, reduciendo su valor y confiabilidad.
Por lo tanto, la oxidación obliga a realizar trabajos extraordinarios que incrementan los costos y afectan la eficiencia, como fabricar nuevas piezas, aplicar tratamientos adicionales y gestionar incidencias en la calidad, impactando directamente en la productividad y rentabilidad de las empresas.
«En la industria del metal es tan importante realizar una buena fabricación como poder conservar y proteger la mercancía en óptimas condiciones, durante el transporte hasta que el cliente la recibe o mientras se almacena para un uso futuro»
¿Qué es el VCI?
Las siglas VCI (Volatile Corrosion Inhibitor) se utilizan para referirnos a Inhibidores Volátiles de la Corrosión.
La tecnología Antiox® VCI es una solución de protección activa contra la corrosión que actúa mediante la liberación de vapor
Crea una barrera invisible que impide la oxidación, evitando el contacto directo entre la superficie metálica y el oxígeno.
Proporciona una protección efectiva, simplificando los procesos y garantizando la calidad de los productos metálicos durante su transporte y almacenamiento.
